El domingo y el lunes (que fue fiesta) me fui a dormir a casa de una amiga (Ángela) y con otra amiga (Alba) que también fue. Quedamos a las cinco de la tarde en casa de Ángela que vive cerca del parque Juan Carlos I. Yo llegue a las cinco menos cinco o así y alba a las cinco y diez porque venia de un lado, no me acuerdo cual.
Al principio Ágela (que está un poco loca, pero es genial) dijo que sabía hacer tortitas y que iba a hacer para merendar y nos hizo una tortita. Después fuimos a dar una vuelta en monopatín (habría que vernos) y por eso paramos en una esquina a hacernos unas fotos, ya que ai pasamos un buen rato de la tarde. Cuando ya nos estamobamos haciendo las últimas fotos llego un señor bastante mayor y le dijimos que nos hiciera una foto. Cuando terminó de hacerca cogió dio la cámara a Angela y a Alba y a mi cogió y ¡NOS DIO UN PEDAZO DE TORTA! que nos quedamos alucinadas.
Bueno despues del golpe que nos dió el buen señor cogimos y nos fuimos a jugar a una especie de plaza a jugar un rato al balón y allí, bueno se nos coló la pelota en todos los lados posibles en las casa (que toda su urbanización son chalets, por cierto) y se nos coló en todos los lados, como no, nos tubimos que meter a coger la pelota.
Ya más tarde nos cansamos y aprovechando que era la noche de halloween nos fuimos a pedir caramelos, si como lo oyes, caramelos. Al principio pedimos en dos casas y vale pero llegamos a una que nos dijo que si no ibamos disfradas que no nos daba caramelos pues nosotras fuimos y con un par de narices nos disfrazamos y fuimos a la casa. Hicimos todo esto, todo, para que luego solo nos diese un dedo de chucherias, increible. Así fue todo mas o menos bien, hasta que llegamos a una casa que había unos señores que nos contaron que acababan de mudarse y que no tenían caramelos, pero los buenos señores cogieron y no se porque nos dieron una bolsa a cada una de patatas de Estados Unidos y claro nosotras encantadas por eso nos dieron un poco de conversación y nos quedamos hablando un rato con ellos ya que se habían tirado el royo. Cuando terminamos, seguimos nuestro camino.
Cuando terminamos de pedir caramelos que, por cierto, nos dieron bastantes aunque todo el mundo decía que eramos muy mayores y nosotras a todo el mundo decíamos que teíamos once años, nos fuimos a casa de Ángela.
Su madre nos había hecho la cena por eso cenamos y después nos fuimos a dar otra vuelta. Luego cuando llegamos nos pusimos a ver un rato la tele a un señor de cuatro que va por la jungla y que casi le mata una sepiente, colgado perdido pero bueno si le hace ilusión no se la vamos a quitar por una tontería.
Luego ya aprovechando que eran mas o menos las once nos fuimos a ponernos el pijama y a ver una pelicula de terror. No se nos acurrió otra cosa que ver Chuki el muñeco diavólico, que tostón de película yo me estaba quedando dormida. Al final, decidimos quitarla ya que nos estabamos duermiendo y nos fuimos a la cama.
Aquí nos ibamos a dormir pero, al final nos pusimos a hablar y al cabo de un rato Ángela se durmió y yo me quedé con Alba hablando hasta que nos se nos ocurrió otra cosa que hacer fotos a Ángela con flas para que se despertera y a tirarla muñecos... y se despertó diciendo "capullas estaba durmiendo". Al final nos pusimos a hablar las tres hasta las seis de la mañana nada mas y nada menos. A esa hora nos dormimos y nos despertamos a las diez y media de la mañana. Puf nos despertamos muertas, nunca mejor dicho ya que la noche había sido de halloween. Hay nos fuimos a desayunar y a Ángela como siempre se la volvio a meter la idea de hacer tortitas, pues se puso a hacer tortitas.
Luego nos fuimos a dar una vuelta al Juan Carlos y ya nos fuimos a su casa otra vez a la una o así porque ya venían nuestros padres a buscarnos.
La verdad es que fue una noche PERFECTA.
No hay comentarios:
Publicar un comentario